Cueva de Lobos 2017

El equilibrio, de verdad

El equilibrio es armonía y la armonía, felicidad. Lo que importa es el equilibrio mucho más que un cierto final. Sin equilibrio no habrá tal. Y en un vino lo que verdaderamente importa es el equilibrio, más allá de una u otra barrica o de su calidad frutal. En un tinto, ya sea crianza, reserva, gran reserva o algo similar. Sea un vino sencillo, como Cueva de Lobos, y será el equilibrio lo que dicte que uno se la juegue por un crianza de Rioja poco conocido y le dé visibilidad. Ya sean sus aromas limpios de tonterías, envueltos por frutillos rojos, notas de fina crianza y un recuerdo mineral. Tinto sabroso en boca, redondo su paso, frutillos rojos muy vivos, algo de especias, buena longitud, madurez y finura. A su precio, genial. De un joven llamado Javier San Pedro Ortega es propiedad, hijo y sobrino de reconocidos bodegueros y que encarna la quinta generación de una familia dedicada al vino. Hace tanto tiempo ya. Y su bodega, a los pies de Sierra de Cantabria, es moderno enoturismo, siempre desde un punto de vista tan acertado como singular. Lo que importa, decía, es el equilibrio, mucho más que este cierto final.   

Puntos: 91. Precio: 6-7 euros. Añada: 2017. Variedad: tempranillo. Origen: D.O.C. Rioja. Bodega: Javier San Pedro Ortega. Dirección: Laguardia (Álava). Tel: 945 386 196. Web: bodegasjaviersanpedro.com