Día 14 de septiembre de 2020

Guía 2021, 14920Ya estamos. Hace dos semanas empezamos a remitir correos a las bodegas y hoy ha sido el primer día de cata. La Guía de Vinos 2021 (precio máximo 30 euros) está en marcha. Hemos catado de aquí y de allá (esta vez no por aquí y por allá) desde febrero hasta agosto y cerrada en algo más de mil vinos la base de datos de la Guía, que saldrá publicada en el diario ABC a finales de noviembre.

La solicitud de muestras a las distintas bodegas de España lleva siempre un orden. Primero nos hemos centrado en las Denominaciones de Origen Rioja y Ribera del Duero, más los vinos que no están adscritos a ninguna Denominación de Origen. Hace cinco días hicimos la misma solicitud a las bodegas que son un Pago y en dos días realizaremos idéntica petición al resto de Denominaciones que elaboran de manera mayoritaria vinos tintos. Hacia el 1 de octubre será tiempo de Rias Baixas, Ribeiro, Rueda, Valdeorras… Y una semana después completaremos con Jerez, Montilla-Moriles y la D.O. Cava.

Hoy, 14 de septiembre, ha sido una mañana con 40 vinos catados en tandas de diez y un descanso suficiente entre serie y serie. Solicitamos dos muestras de cada vino para prevenir esos casos en los que la primera botella abierta no esté en las condiciones adecuadas, lo que puede suceder por muy distintos motivos: tan objetivos como un tca, tan subjetivos como que una vez que conozco el nombre del vino (después de catado y puntuado), no me convence lo probado y pido segunda botella. Y entre ambos motivos queda espacio para unos cuantos más. Siete elaboraciones de las cuarenta examinadas hoy volverán a ser evaluadas mañana y una octava ha sido ya descartada por deficiente calidad.

Cada día dedicaré unas líneas a la jornada de cata, más allá de las explicaciones previas de hoy, de un lunes entretenido, con puntuaciones bien diversas, un gran reserva excepcional y muchos tintos necesitados aún de mucha botella antes de salir al mercado (igual el problema es que cuando salga esta Guía o un par de meses después ya estarán en el mercado). Sólo escribiré de nombres propios de vez en cuando, pero daré pistas. Por ejemplo, cuando escribo “un gran reserva excepcional” se entiende que (su precio, como máximo, es de 30 euros) bajo tal categoría no hay muchos en Rioja que puedan atender al calificativo otorgado. Al menos, lo considero así.

Además, me he encontrado con tres tintos de una bodega X, dos de ellos llenos de similitudes. Los llamaré A, B y C. El año pasado ya fueron catados y B y C eran muy, muy semejantes. Este año comparten tantos parecidos A y B… Al menos espero que el año próximo tengan una personalidad bien distinta cada uno de ellos, aunque sean de la misma madre. Ya veremos. Y también quiero escribir de una casa no mayor en edad y de la zona de Haro que cuanto más académicos hace sus vinos, menos los aprecio. Todo está en su sitio, pero echo en falta libertad, personalidad, carácter… Y, en el lado contrario de las cosas, he vuelto a gozar con un tinto de una pequeña bodega próxima a Haro que el año pasado descarté por deficiente. Un poquito alto de precio, pero ha vuelto, que es lo primero que importa. Cuatro blancos catados, ninguno maravilloso. Desde mi punto de vista no hay muchos en Rioja como Capellanía. Espero que haya tiempo para él mañana a última hora de la mañana.